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FACARA

Federación de Asociaciones y Cámaras de Ascensores
de la República Argentina

Federación de Asociaciones y Cámaras de Ascensores de la República Argentina

CLAUSURA DE ASCENSOR: ¿CÓMO SE DEBE PROCEDER CUANDO HAY QUE DEJAR UN EQUIPO FUERA DE SERVICIO?

Como es sabido, es obligación que cada elevador tenga designado una empresa conservadora, que se encargue del mantenimiento y la seguridad del equipo.

Dicha empresa va a tener a su cargo el libro del ascensor, ya sea en formato papel o digital, el cual es el documento donde se dejan asentadas las deficiencias mayores o menores del equipo y está disponible para el consorcio de propietarios, la administración y las autoridades de control. En ese soporte se debe dejar registrado, a través de un representante técnico, el estado del equipo, las mejoras a realizar o, en el caso que fuera necesario, dejar constancia de la suspensión del funcionamiento del ascensor hasta el momento en que se realicen las reparaciones requeridas. Si esto último sucediera, el representante técnico además de dejar asentado el problema en el libro de ascensor, y será conveniente que redacte una nota para que firme el encargado, administrador, propietario o algún responsable, identificable y ubicable, del edificio, donde se deja constancia expresa de la necesidad de detener el equipo y los motivos por los cuales ese ascensor no deberá ser puesto en marcha en lo inmediato y hasta que se solucione el problema del equipo.

“El ascensor es por sí un equipo intrínsecamente seguro, cuando se lo fabrica, instala y mantiene de acuerdo con la normativa. Es esencial atender las anotaciones que realiza el representante técnico de la empresa conservadora en el libro de inspección para determinar los trabajos que se deberán realizar para el correcto funcionamiento y seguridad de los equipos”, remarca Leonardo Diletto, presidente de la FACARA.

En este sentido, el Dr. Martín Redoni. Abogado de la CECAF, miembro de FACARA, especializado en cuestiones legales relativas a transporte vertical, señala que “la empresa conservadora va a tener que dejar asentado, no solo el estado de las máquinas, sino también cualquier eventual reparación necesaria, ya sea cambiar una cerradura o hacer un chequeo”.

Una de las responsabilidades del representante técnico es informar, al menos, una vez al mes en el libro el estado del elevador teniendo en cuenta:
a. El control periódico de la instalación.
b. El mantenimiento y conservación realizados.
c. Las mejoras sugeridas.
d. Declarar otras intervenciones adicionales, en caso de corresponder.

¿Cómo dejar un ascensor fuera de funcionamiento de forma legal?
El letrado señala que, “de acuerdo a la gravedad de la situación, el conservador puede dejar fuera de servicio un ascensor. Por ejemplo, si un representante o un técnico encuentra que hay una cerradura de seguridad de puerta en estado deficiente, y  dejando constancia que dejará el equipo fuera de servicio, y los motivos por los cuales ese ascensor no podrá ser puesto en marcha. Entonces, el conservador y el representante técnico se estarán deslindando su responsabilidad si alguien, eventualmente, pone en marcha el ascensor o si hay una tragedia o un accidente”.

¿De quién es la responsabilidad frente a un accidente en el ascensor?
En estos casos las partes involucradas siempre son: los usuarios, la empresa conservadora, el representante técnico, la administración, los propietarios y el Gobierno.

Hay que tener en cuenta que la responsabilidad frente un accidente es compartida entre las partes, pero la responsabilidad final la decide un Juez. Por un lado, está el consorcio de propietarios, que tiene un administrador, y por el otro, la empresa conservadora y el representante técnico.

Por esto, es necesario que tanto el consorcio como la empresa conservadora, tengan una póliza de seguro de responsabilidad civil y constancia de pago, con cobertura vigente para cubrir daños a personas y/o a bienes propios y/o de terceros, por el uso del elevador.

Además, “el consorcio de propietarios va a responder, puede ser a través de su representante (Administrador), ante una falta o una negligencia en cuanto haya habido una omisión que tenga que ver con el mantenimiento y conservación de los aparatos. Por ejemplo, si una administración o un consorcio ha omitido realizar la tarea de mantenimiento, por las razones que fuera y estaban debidamente notificados de que tenían que hacerlo, obviamente van a tener una responsabilidad y podrían ser condenados, en el caso de llegar a un litigio judicial”, explica el Dr. Redoni.
Por otro lado, la empresa conservadora tiene un contrato a cumplir que hace al mantenimiento y a la prevención. Siempre que alguno de esos agentes, ya sea por omisión o negligencia, rompa esa cadena de responsabilidad puede ser pasible de una condena. Por ejemplo, si el representante técnico no informa de alguna falla que tiene el equipo, lo deja en funcionamiento y ocurre un accidente, él es quien va a tener la responsabilidad legal (civil y penal).

En el caso de la empresa conservadora, su obligación es que haga cumplir la normativa con el control mensual del aparato y en caso de encontrar alguna anomalía lo debe informar. Si se evalúa que esa anomalía puede causar un accidente se tiene que dejar al ascensor fuera de funcionamiento o solucionar el problema. La empresa conservadora debe velar para que se cumpla la situación de seguridad y el propietario tiene que respetar dicha decisión por la seguridad de los usuarios.

En caso de renuncia a la conservación de un elevador, la empresa conservadora será responsable de la instalación hasta diez días (en GCBA) posteriores a la comunicación, o hasta que el sujeto obligado (propietario) designe una nueva empresa conservadora, lo que ocurra primero.